LA MUJER QUE SABIAMENTE EDIFICA SU CASA
Escrito por :Margoth Salas
Pro 14:1 La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba.
Oración:
INTRODUCCIÓN:
Volvemos hoy a celebrar el día mundial de las madres. ¿De cuál madre? De esa mujer
que con dolor y gran sacrificio nos trajo al mundo. De aquella que con abnegación,
esfuerzo y paciencia nos dio las primeras enseñanzas en la escuela del hogar. De aquella
que se desvela porque el hijo amado no llega temprano a casa. De aquella que prefiere
quedarse sin comer o dejar de ponerse algo, con tal que el hijo pueda estar saciado y
con abrigo. Hablamos de esa noble mujer que llora cuando su hijo está enfermo o en la
cárcel; que se hiere cuando su hijo es ofendido; que se arma de valor cuando su hijo
está en peligro; y que arranca en gritos y aplausos cuando su hijo triunfa.
La Biblia nos ofrece el testimonio de muchas madres que sobresalieron en su empeño y
compromiso en salvar y sacar adelante sus hijos. De hecho, Dios escogió el instrumento
de una madre, a Maria esposa de José para traer en su vientre a nuestro muy amado, el
Señor Jesucristo, el salvador de la humanidad.
A pesar de que Jesucristo, era el mismo Dios hecho carne, su desarrollo humano tuvo en
su temprana edad el cuidado y la instrucción de esa madre que fue una influencia clave
en la formación de aquel hijo ilustre, para el cumplimiento del gran plan de la redención.
Así como Maria, el papel que desempeñan las mujeres—en este caso las esposas-- en la
construcción de la familia, es esencial y protagonice en el futuro de sus hijos. Hoy
aprenderemos algunas características que resultan importantes en ese proceso y que,
fundamentados en la Biblia, le invito a considerar con el tema: “La Mujer que
Sabiamente Edifica Su Casa”
DESARROLLO:
Volvamos entonces a revisar el versículo que leímos al principio en proverbios 14:1
Proverbios 14:1 La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la
derriba.
Otra versión dice:
Pro 14:1 La mujer sabia une a su familia; la mujer tonta la desbarata.
Lo que estamos viendo entonces aquí es en primer lugar que se esta hablando de dos
tipos de mujeres: Una sabia y otra necia o tonta.
En segundo lugar que esa edificación no se trata de construir una casa con madera o
con ladrillo. De hecho ese el trabajo del hombre y no de la mujer. Aquí se esta hablando
de otro tipo de construcción. Se trata de una construcción de vidas.
Y al hablar de construcción también me habla de un proceso así como las casas en que
habitamos que tiene un principio y que tiene un fin hasta que quede completada. Me
habla de una tarea de EDIFICACIÓN ESPIRITUAL de la unidad familiar.
Me habla de una edificación espiritual y moral del carácter. De una edificación del
ambiente de hogar agradable. Que allí en su casa se respire paz, alegría, gozo, amor.
En tercer lugar este versículo me habla de una mujer sabia. Sabia o sabio es un
adjetivo que proviene del sustantivo: SABIDURÍA (repitan) y su antónimo o palabra
contraria, la mujer necia, que viene del sustantivo NECEDAD o falta de sabiduría.
Tu preguntaras, pero QUE ES SABIDURÍA?
La sabiduría es una habilidad que se desarrolla con la aplicación de la inteligencia en
la experiencia propia, que nos dan un mayor entendimiento, y que nos capacitan
para reflexionar, sacar conclusiones y tener un buen discernimiento de la verdad,
lo bueno y lo malo. La sabiduría y la moral se interrelaciones dando como resultado un
individuo que actúa con buen juicio. Algunas veces se toma sabiduría como una forma
especialmente bien desarrollada del sentido común.
En pocas palabras, sabiduría es:
Inteligencia,
Buen Juicio y capacidad para para conocer lo bueno y lo malo,
Identificar con discernimiento la verdad,
Sentido común,
Madurez emocional.
Teniendo todos estos conceptos claros, quiero que volvamos a leer el versículo:
Proverbios 14:1 La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la
derriba.
Entonces una mujer sabia es: Inteligente, de buen Juicio, discierne la verdad, tiene
sentido común y madurez espiritual.
La mujer sabia busca a Dios porque sabe que lo necesita para poder edificar su casa;
además lo fortifica poniendo por obra la Palabra de Dios, porque ella lee la biblia todos
los días, ora y hace devocionarios todos los días, para que su esfuerzo no sea en vano
Oración:
INTRODUCCIÓN:
Volvemos hoy a celebrar el día mundial de las madres. ¿De cuál madre? De esa mujer
que con dolor y gran sacrificio nos trajo al mundo. De aquella que con abnegación,
esfuerzo y paciencia nos dio las primeras enseñanzas en la escuela del hogar. De aquella
que se desvela porque el hijo amado no llega temprano a casa. De aquella que prefiere
quedarse sin comer o dejar de ponerse algo, con tal que el hijo pueda estar saciado y
con abrigo. Hablamos de esa noble mujer que llora cuando su hijo está enfermo o en la
cárcel; que se hiere cuando su hijo es ofendido; que se arma de valor cuando su hijo
está en peligro; y que arranca en gritos y aplausos cuando su hijo triunfa.
La Biblia nos ofrece el testimonio de muchas madres que sobresalieron en su empeño y
compromiso en salvar y sacar adelante sus hijos. De hecho, Dios escogió el instrumento
de una madre, a Maria esposa de José para traer en su vientre a nuestro muy amado, el
Señor Jesucristo, el salvador de la humanidad.
A pesar de que Jesucristo, era el mismo Dios hecho carne, su desarrollo humano tuvo en
su temprana edad el cuidado y la instrucción de esa madre que fue una influencia clave
en la formación de aquel hijo ilustre, para el cumplimiento del gran plan de la redención.
Así como Maria, el papel que desempeñan las mujeres—en este caso las esposas-- en la
construcción de la familia, es esencial y protagonice en el futuro de sus hijos. Hoy
aprenderemos algunas características que resultan importantes en ese proceso y que,
fundamentados en la Biblia, le invito a considerar con el tema: “La Mujer que
Sabiamente Edifica Su Casa”
DESARROLLO:
Volvamos entonces a revisar el versículo que leímos al principio en proverbios 14:1
Proverbios 14:1 La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la
derriba.
Otra versión dice:
Pro 14:1 La mujer sabia une a su familia; la mujer tonta la desbarata.
Lo que estamos viendo entonces aquí es en primer lugar que se esta hablando de dos
tipos de mujeres: Una sabia y otra necia o tonta.
En segundo lugar que esa edificación no se trata de construir una casa con madera o
con ladrillo. De hecho ese el trabajo del hombre y no de la mujer. Aquí se esta hablando
de otro tipo de construcción. Se trata de una construcción de vidas.
Y al hablar de construcción también me habla de un proceso así como las casas en que
habitamos que tiene un principio y que tiene un fin hasta que quede completada. Me
habla de una tarea de EDIFICACIÓN ESPIRITUAL de la unidad familiar.
Me habla de una edificación espiritual y moral del carácter. De una edificación del
ambiente de hogar agradable. Que allí en su casa se respire paz, alegría, gozo, amor.
En tercer lugar este versículo me habla de una mujer sabia. Sabia o sabio es un
adjetivo que proviene del sustantivo: SABIDURÍA (repitan) y su antónimo o palabra
contraria, la mujer necia, que viene del sustantivo NECEDAD o falta de sabiduría.
Tu preguntaras, pero QUE ES SABIDURÍA?
La sabiduría es una habilidad que se desarrolla con la aplicación de la inteligencia en
la experiencia propia, que nos dan un mayor entendimiento, y que nos capacitan
para reflexionar, sacar conclusiones y tener un buen discernimiento de la verdad,
lo bueno y lo malo. La sabiduría y la moral se interrelaciones dando como resultado un
individuo que actúa con buen juicio. Algunas veces se toma sabiduría como una forma
especialmente bien desarrollada del sentido común.
En pocas palabras, sabiduría es:
Inteligencia,
Buen Juicio y capacidad para para conocer lo bueno y lo malo,
Identificar con discernimiento la verdad,
Sentido común,
Madurez emocional.
Teniendo todos estos conceptos claros, quiero que volvamos a leer el versículo:
Proverbios 14:1 La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la
derriba.
Entonces una mujer sabia es: Inteligente, de buen Juicio, discierne la verdad, tiene
sentido común y madurez espiritual.
La mujer sabia busca a Dios porque sabe que lo necesita para poder edificar su casa;
además lo fortifica poniendo por obra la Palabra de Dios, porque ella lee la biblia todos
los días, ora y hace devocionarios todos los días, para que su esfuerzo no sea en vano

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